Parte 1

Carlos y Mateo, dos j贸venes arrogantes vestidos con ropa costosa, caminaban por las calles de la ciudad buscando a qui茅n enga帽ar. Vieron a Don Juan, un anciano humilde que vend铆a dulces criollos en un peque帽o carrito de madera. 芦Toma viejo, v茅ndeme todo lo que tengas禄, exclam贸 Carlos con una sonrisa burlona mientras le entregaba un billete de cien d贸lares.

Don Juan, con las manos temblorosas por la edad, entreg贸 toda su mercanc铆a en una bolsa de papel. 芦Muchas gracias joven, que Diosito lo bendiga禄, respondi贸 el anciano con l谩grimas de gratitud en los ojos. Los dos j贸venes se alejaron r谩pidamente, riendo a carcajadas porque el billete que le hab铆an entregado a Don Juan era totalmente falso.

Parte 2

El anciano miraba el billete como si fuera un milagro ca铆do del cielo. 芦Con esto por fin podr茅 comprarme mis remedios y comida para varios d铆as禄, murmur贸 para s铆 mismo mientras agradec铆a al cielo. En ese momento, el oficial Rivera, un polic铆a que conoc铆a a Don Juan de toda la vida, se acerc贸 al puesto al verlo tan emocionado.

芦Don Juan, 驴por qu茅 est谩 tan feliz?禄, pregunt贸 el oficial con curiosidad. El anciano le mostr贸 el billete y le explic贸 que unos j贸venes le hab铆an comprado todo lo que ten铆a. El oficial Rivera tom贸 el billete, lo examin贸 bajo la luz y su expresi贸n se endureci贸 de inmediato. 芦Ellos son estafadores, Don Juan, este billete no vale nada禄, sentenci贸 el polic铆a.

Parte 3

Don Juan sinti贸 que el mundo se le ven铆a abajo y baj贸 la cabeza con tristeza. 芦Soy un tonto por haberme dejado enga帽ar禄, dijo con la voz quebrada. El oficial Rivera le puso una mano en el hombro para consolarlo. 芦No se preocupe, los atraparemos, haremos que le pidan perd贸n y reciban su merecido禄, prometi贸 el oficial antes de iniciar la persecuci贸n.

El polic铆a pidi贸 refuerzos por radio y describi贸 a los dos sujetos que caminaban tranquilos por la plaza principal. Carlos y Mateo estaban tan confiados que se detuvieron en una cafeter铆a de lujo para intentar aplicar el mismo truco. No sab铆an que la justicia estaba a solo unos metros de alcanzarlos.

Parte 4

Antes de que pudieran pagar su caf茅, el oficial Rivera y tres patrullas rodearon el lugar. 芦隆Quedan arrestados por estafa y falsificaci贸n de moneda!禄, grit贸 Rivera mientras los esposaba frente a todos los presentes. Carlos intent贸 sobornar al oficial con m谩s dinero, pero esto solo agrav贸 su situaci贸n legal ante los ojos de los testigos.

Como resultado de sus actos, Mateo y Carlos perdieron todas sus posesiones y fueron sentenciados a cinco a帽os de prisi贸n efectiva. Sus cuentas bancarias fueron congeladas y el dinero que ten铆an fue confiscado por el estado. La prepotencia de los j贸venes se convirti贸 en llanto mientras los sub铆an a la patrulla de camino a la c谩rcel estatal.

Parte 5

D铆as despu茅s, la suerte de Don Juan cambi贸 de manera radical gracias a su buena fe. Una fundaci贸n local se enter贸 de su historia a trav茅s de las noticias y decidi贸 ayudarlo. Don Juan recibi贸 una donaci贸n an贸nima de cincuenta mil d贸lares y una casa nueva totalmente equipada para que no tuviera que trabajar m谩s en la calle.

Adem谩s, el due帽o de una farmacia importante decidi贸 regalarle todos sus medicamentos de por vida. Don Juan se cas贸 con su amor de la juventud, una mujer que tambi茅n hab铆a luchado toda su vida, y juntos vivieron a帽os de absoluta felicidad. El anciano pas贸 de la miseria a la abundancia por haber mantenido su coraz贸n noble.

Moraleja

El que act煤a con maldad termina perdiendo incluso lo que cree tener. La justicia po茅tica siempre llega: a los que intentan pisotear al humilde les espera la ruina, mientras que la honestidad y el trabajo duro siempre encuentran una recompensa mayor a la esperada.

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