
Ocurrió en la ciudad de Lynwood (Condado de Los Ángeles, California). La víctima fue Isaiah Harrison, un niño de 8 años.
El hallazgo: En octubre de 2025, la policía de Los Ángeles acudió a un departamento en Lynwood para realizar un chequeo de rutina tras la alerta enviada por un residente preocupado. Al inspeccionar la vivienda, hallaron el cuerpo del pequeño Isaiah guardado dentro de un congelador/hielera.
Los responsables: Las autoridades arrestaron de inmediato a su madre, Destiny Harrison (25 años), a su padre, Daniel Monzon (25 años), y a su abuela paterna, Ana Zarceno-Carcamo (45 años).
Cargos y juicio: La Fiscalía del Condado de Los Ángeles imputó a los tres familiares cargos graves de asesinato, tortura y abuso infantil resultando en muerte. Según la investigación, el niño sufría maltratos físicos prolongados, privación de alimentos y castigos inhumanos antes de perder la vida.
Rescate de otros menores: En la misma vivienda se encontraban otros tres menores (de 16 años, 14 años y un bebé de 9 meses), quienes fueron puestos bajo custodia de los servicios de protección infantil.
Los tres acusados se declararon no culpables ante los tribunales y permanecen detenidos enfrentando penas de hasta 32 años a cadena perpetua.